Gotas de lluvia.

Cada gota de lluvia que ahora cae, me parece un susurro de tu voz,
Un pedazo de cielo a mis pies,
Una sutil caricia al alma
Mientras, la brisa se deja sentir,
Impetuosa y silenciosa, 
Como se sienten los latidos del corazón  en un vendaval de pasiones 
En el arrebato de los sentidos,
En el amargo paso de las horas, cuando estas aquí, cuando te siento cerca,
Cuando sé, que al cerrar mis ojos, te perderé,
Como se pierden las gotas de lluvia a mi alrededor 
Cuando mi corazón cae en el profundo desasosiego de la lejanía y el amor se queda en el desvelo de mis amaneceres
en la agónica canción de diez mil melodías que guardaron silencio cuando me vieron partir aquella mañana,
Empapado de recuerdos, ahogándome sin tu compañía.

Y acabo preguntándome.

Y acabo preguntándome: Dónde quedan aquellos recuerdos en mi piel?
Dónde reposa la tibieza y la tempestad de tu cuerpo en las noches de luna fría?
Dime... dónde?
Cuando el alba despierta y los sueños me abandonan
Dejando entre abierta mi soledad y tu melancolía.
Dónde quedan aquellas palabras, qué, convertidas en verso, parecen volar 
Perdiéndose tras los silencios mudos de un alma rota...
Dime, Dónde simplemente quedo yo,
Cuando tú no estás aquí?


Que seas tú.

Que sea el silencio el que hable por nosotros, 
cuando la luna se asome al balcón, 
mientras cientos de estrellas inquietas y radiantes 
bailen con gran fulgor cubriéndonos de amor,
Que sea las manecillas del reloj cómplices del tiempo que no pasa, 
cuando me quedo en ti, 
en tus brazos, en tus besos y en tu vivir
Como las olas del mar sin fin, 
en un vaivén de emociones que traspasan la piel 
y se queda muy dentro, en cada rincón hasta llegar al corazón,
Que sea la brisa que encienda la llama de este amor, 
en los tibios amaneceres junto a ti, 
cuando rendido descanse en tu pecho 
Y el silbido de la brisa haga callar al murmullo 
Que somnoliento aparece con el amanecer
Dejándome sin palabras, 
Solo con este sentir puro e indescriptible
que queda cada vez que estoy junto a ti


Sonidos del silencio

El sonido del silencio grita fuerte dentro de mi ser, preguntándome:
- He de ser libre algún día?  
Y no supe que responder, 
Me quede con la mirada baja, 
pensando sin pensar; intentando escapar de aquella realidad, 
Mirando tímidamente el reloj
Esperando que los minutos avanzarán rápidamente 
Mientras mi pensar se perdía
En medio de cientos de historias
En donde nadie puede llegar sin soñar,
Entonces, fue ahí, cuando volví a escuchar al silencio que me decía:
- Deja volar a tu imaginación, en medio de tanto silencio.
Mire al cielo y comprendí 
en un abrir y cerrar de ojos
Qué, Podemos ser libres con soñar
Y llegar a aquel mágico lugar 
donde todos los sueños se hacen realidad 
Llenándonos de fantasía  
Qué simplemente nos hace volar...

Un día escuché aquel el grito del silencio, ese que pocas veces podemos escuchar, 
Y fue ahí, cuando aprendí simplemente a vivir.


Me pierdo.

Me pierdo en el vuelo de un ave errante,
Cuando el calor de la primavera 
Aletarga el caminar,
Y me quedo sin pensar un día de abril,
Cuando las rosas florecen
Y el universo parece conspirar
Repartiendo infinidad de sonrisas 
Cuando el azul del cielo parece perderse con el mar,
Y el espacio de tu piel y mi piel parece no existir,
Para desvanecerse tras el cristal 
Mientras afuera llueve,  y la hoguera no deja de arder.


Escondido.

Me escondí de la luna que menguaba,
De los sonidos de la noche
En que, sin pensarlo, estaba destinado a escuchar,
Como si el destino estuviese ya escrito,
Con palabras que no se pueden dejar pasar,
Mientras, en el bar de aquella esquina suena la misma canción, 
Y las miradas se van perdiendo en una copa de alcohol,
Al son de los latidos del corazón.
Me escondí de las sombras que acechan las callejones
De aquellas,que, llegan a mi desván,
Cuando la niebla se apodera de cada farol que tenue ilumina el paso de cansados pensamientos 
Que recorren todas las esquinas de esta cuidad, 
Pintando de matices grisáceos el paso de las horas del reloj
Mientras aguardo escondido que el tiempo se detenga y venga por mí. 


A la espera de tu amor.

Dime si viniste a apagar mis silencios 

O si te llevarás una vez mas mi corazón,
Si el tiempo pisa tan fuerte como el olvido
O mi corazón seguirá perdido sin tu voz.
Dime si te arriesgas a seguir siendo mis sentidos,
A esperar que el frío otoño se quede caer
En los suspiros se quedan perdidos
En el vórtice de tu querer,
Cuando las palabras ya no callen 
Y arremetan a mas no poder
Este sentimiento que irradia tu belleza
En el desliz de todo mi querer 
Cuando llega la atormentada mañana
Iluminando el desdén 
Y el canto de las aves me agobie 
Arrancando cada trozo de papel
De estas letras que escribo
Deseando volverte a ver,
Apacible, dulce y con la templanza 
Que solo tú puedes tener,
En la mágica estancia de tu vida 
Que sin querer cruzó con la mía 
Cuando los rayos del sol morían sin saber 
Que la luna se dejaba entre ver por las nubes solitarias
Que parecen bailar sin restricción 
Mientras mi pensar te llama
Mientras me pierdo en el reloj
De estas horas que no pasan
Dejándome a la espera de tu amor.

Bienvenidos



A un Rincón de Palabras que echa prosa, pensamiento y/o poesía, nos llevarán a lugares mágicos, lejanos y quizás inciertos, simplemente, por ser lo que son, solo letras del corazón que envuelven Sentimientos puros del Alma mía.

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