Gatiposa

De mil colores y un suave amanecer

Sin mas palabras que decir y mucho que admirar,
Estaba sentado allí, con el sol a flor de piel en su hermoso pelaje,
Aquel ser especial, que deslumbraba y hacia soñar.
Su color púrpura y turquesa parecía llevarme a un mundo sin igual
Donde la magia y la fantasía, parecía volar,
Se sentía infinitamente atónito entre los demás,
Mientras que su mirar, se calaba por cada rincón 
Y sus hermosas alas parecían iluminar todo el lugar.
Nadie podría imaginarse tan bello ser,
Por que no se dejaba ver 
Escudriñaba en los pasajes de los bosques a oscuras 
Silenciosamente, lleno de paz.
Se hacia llamar gatiposa,
En honor a su especie, una mezcla de gato y mariposa,
Quien cada noche salía a bailar en medio de charcos de agua,
Entre las luces de cientos de luciérnagas que se mezclaban con la de las estrellas
Mientras a su alrededor reinaba la oscuridad,
En su corazón vivía la alegría 
Haciendo relucir su túnica de colores 
Sin mas encanto que su ser aun en medio de la tempestad.
Le gustaba soñar despierto e imaginar que vivía en una nube del color del arco iris 
Y que cada mañana de primavera 
Recorría el cielo, en toda su extensión,
Mientras que, en su sentir, se plasmaba la libertad,
Y en su belleza irradiaba serenidad 
Cuando las hojas de los árboles caían lentamente 
Revoloteando por todo aquel mágico lugar
Mientras solo miraba las pequeñas gotas de lluvia
Que caían por el vórtice de los árboles 
En total complicidad con el universo
Se sentía diferente, pero lleno de felicidad,
Guardando en su corazón 
todos aquellos momentos llenos de amor,
Cuando el canto de las aves resonaba como una dulce melodía 
Qué cautelosamente escuchaba,
Y que, parecía responder con un suave ronroneo,
Se sentía feliz,
Tan solemne que se llenaba de emoción 
Y al mover sus alas, deslumbraba y hacia soñar 
Cuando la luz del alba comenzaba a asomarse entre las montañas 
Y un nuevo día llegaba sin piedad
gatiposa cerraba sus ojos, 
Quedándose en silencio en su mágico y encantador lugar.


Viaje imaginario.

Me perdí en un viaje imaginario,
Lejos de la realidad,
En un rincón del olvido,
en el silencio de la tempestad,
En donde los huracanes llenos de silencios, Bailan
Mientras cientos de melodías se ahogan en el corazón,
Entre millones de estrellas
en el infinito del universo
Y me quedo mirando el horizonte 
En medio de la brisa de abril
La cual me recuerda que sigo aquí
Mientras espero en medio de la nada 
Pequeñas cosas que ya no volverán 
Y que se pierden en medio de la multitud 
Entre pasos lentos, 
En el letargo de las horas que parecen no avanzar
En el sueño profundo del tiempo...


El Señor de la Noche.



En medio de un oscuro y frío bosque, vivía un gran búho, el cual era el guardián de todas las criaturas que habitaban en ese lugar.
Era un ser mágico y de hermosos colores, que, parecía brillar a la luz de la luna, y sus alas, majestuosas, eran dos grandes escudos impenetrables que resguardaban a todo ser indefenso del lugar.
Por las noches, no se le podía ver, solamente se escuchaba su gran graznar que parecía expandirse por todo el cielo, mientras que sus ojos como dos estrellas, estaban siempre atentos, como un vigía en alta mar.
Era impresionante, y a la vez, tenebroso, su silencio hacia temblar, mientras las ramas de los árboles bailan al compás de la brisa, el guardián volaba por el lugar, con gran elegancia. En medio de sus ojos tenía un colgante de tono azul, que brillaba en la oscuridad de la noche para ahuyentar a quien quisiera dañar el bosque, pero, nadie se atrevía a cruzar aquel mágico lugar, el cual está custodiado por el implacable señor de la noche.

Cupido.

Quiero negociar con cupido un pacto de amor,
Que me lleve a los confines de tu alma, para tocar tu corazón 
Y quedarme allí por siempre, 
Albergando sentimientos llenos de pasión,
Proclamando este amor mío hasta la eternidad
Para perderme sin razón en cada 
Paso que doy 
Para volver a ti una y mil veces 
Con un sentimiento puro
Que nunca desaparecerá 
Para quedarme en ti 
Como cada noche 
Cuando las estrellas brillaban en el cielo con tal fulgor 
que parecían opacar tu hermosura.
Quiero negociar con cupido 
Todos aquellos actos de amor
En donde no quepa ningún suspiro 
Y solo nuestra habitación sea testigo de este inmenso amor
En las noches de desvelo
En donde encuentro la tibieza de tu piel
En medio de la penumbra,
Que poco a poco, dibuja tu cuerpo angelical 
Entre suaves matices y pinceladas de cristal,
Mientras mi mirada se pierde 
Y te amo más y más,
En medio de dulces caricias que parecen nunca acabar
Mientras sigo pensando, allí, en medio del desbordante escenario de pasión
Si el amor existe, si cupido tiene la certeza de unir dos corazones
Que sin más, pasan a ser dos almas 
Que se funden en una sola, 
Compartiendo alma, corazón y vida 
Quizás por toda la eternidad.


Hoy, quise ser poeta libre y soñador.

Hoy,  pensaba que todo era melancolía 
Pero, mis letras fueron desvaneciendo ese pensamiento
Hasta convertirlas en poesía...
Que fluye como un río de agua que corre por mi ser
Inundando cada rincón de sentimientos  puros, llenos de amor.
Hoy quise abrir mi corazón y escribir con el alma
Quise crear un poema de amor,
Sin darme cuenta que ya estaba escrito
En lo mas profundo de mi corazón.
Hoy quise ser poeta en medio del silencio
Pero las letras están traviesas y se llenan de color
En medio del bullicio de la gente, de la ciudad,
Convirtiéndose en un remolino de dulces versos
Y suaves prosas que parecen no acabar
En medio de la nada, en mis noches de soledad,
Todo parece volar y transportarme lejos de la realidad,
Desbordando tinta, pluma y papel 
En esta noche sin final...


Vive la magia de tus sueños.

Vive la magia de tus sueños
Cada centímetro al pasar
En el vuelo de diez mil cometas
En el viento de un huracán 
Que trae consigo la vida 
Y  letargo del tiempo sin parar
Para alcanzar todas tus ilusiones 
Y que nada pueda quedar
En el baúl de todas tus emociones 
En el sendero de tu caminar
De pasos agigantados que te llevan sin mirar 
A lo mas profundo del alma 
Donde conecte con tu corazón
Para guardar en el los mas hermosos sentimientos,
Donde florezcan un sin fin de primaveras
Donde nacen los sueños
En donde simplemente nace el amor.

Abatido, sin amor.

Si todo fuese tan claro como el agua
O simplemente como el cristal,
Mis manos no se verían atadas y podría vivir lejos de la soledad,
Si el tormento de la noche y de la luna al pasar,
No trajera el recuerdo de aquella dulce mirada que tus ojos en mi plasmaban
Podría ahogar los recuerdos en el rocio de cada estación,
Mientras las golondrinas bailan 
Y yo me quedo aturdido y sin valor,
De tomar todas mis armas y luchar por aquel tierno amor,
Que me dejo mal herido una noche de pasión,
Cuando el sonido de las olas bañaban tu cuerpo sin pudor 
Mientras las estrellas brillaban y yo moría de emoción,
En aquella arena blanca donde aguardaba silencioso tu calor.
Si todo fuese tan distinto, si todo cambiara de color, podría ver las nubes en el cielo con el matiz de tu expresión,
Con el vaivén de la brisa que pasa
Congelando mi alma, dejándome muerto de dolor
Desgarrando sentimientos 
Abatido, a la deriva, en este pensar de desamor 
Donde nace y mueren los recuerdos
Donde simplemente ya no existe el amor...

Todo...

Todo se vuelve melancolía 
Todo se vuelve silencio
Todo queda en penumbras
Todo muere en soldad...
Todo se vuelve inimaginable 
Todo se quebraja sin piedad
Todo se queda plasmado en la rutina
Todo se siente sin verdad...
Todo muere lentamente,
Todo se apaga y tú no estás, 
Todo es frío cuando se termina
Todo se queda sin mirar atrás 
Sin sentimiento de culpa,
Sin los lentos pasos al andar
Sin el significado de mil cosas
Sin tu risa,
Sin tu mirar...
Todo se queda en el vacío 
Y las noches no tienen final...

Quiero encontrarme contigo.

Quiero encontrarme contigo en un lugar imaginario 
Donde pueda tocar la luna y llevarla hasta ti,
Donde los sueños nazcan libres y vuelen por el universo,
Encontrándose con sonrisas, colores, amor y libertad.
Quiero encontrarme contigo, donde la luna se encuentra con el sol,
En donde cada amanecer,  muere el olvido y nace el amor
Aflorando todos los sentimientos 
Convirtiéndose en un arcoiris de magia,
que ilumina todo alrededor.
Quiero encontrarme contigo, donde nadie nos vea 
En donde sólo existamos tú y yo.

El duende azul.



Me adentré  a un bosque lleno de fantasía, de misterio, de luz...
En donde hadas curiosas revolotean a mi alrededor y cientos de luciérnagas adornan el lugar.
Me quedo en silencio mientras coloridas aves con su trinar parecen cantar suaves melodías que me transportan, llenándome de sensaciones y de paz interior.
Poco a poco sigo avanzando, encontrándome con mágicos colores y en medio de la corteza de un gran árbol una pequeña puerta... Me acerco con cautela, sorprendiéndome al ver allí a un pequeño duende de color azul. Quedé maravillado con su hermoso traje que relucía, sus medias a rayas y su sombrero que parecía llegar al cielo.
Sin decir palabra alguna, me quedé  observándole por unos minutos hasta que levantó la mirada, asombrado también, volvió a mirar el suelo y yo - tímidamente - pregunté: Por qué bajas la mirada? Y él con baja voz contestó: simplemente no quiero hablar... Me quedé perplejo sin saber que hacer o decir, ya que, en mi mente la imagen que tenía de los duendes era de traviesos y sonrientes, pero, como éste era un bosque mágico, también era posible encontrar a un duende azul y triste.
Me senté a su lado, sin nada que decir, hasta que me miró y preguntó: Tú, que haces aquí? Este es un bosque mágico, en donde solo los nobles de corazón pueden vivir. Atónito me quede pensando en sus palabras y rápidamente contesté: Estaba en un sueño y al despertar estaba aquí... Sonrío y solo dijo: Aún sueñas!!! Y levantándose a prisa tomó mi mano y me llevo a recorrer el lugar.
Pasamos por una cascada del color del arco iris y luego por un jardín de flores de cristal, que relucían tanto o más que el traje de aquel duende triste.
Pasado un tiempo, nos sentamos cerca de un campo de lavanda - el cual desprendía un olor fascinante -  nuestro pequeño amigo sonría y bailaba  - no entendía que pasaba - mirándome a los ojos con un tanto de ternura pronunció unas palabras: humis dun dashh!!! Y todo se volvió de un color turquesa a nuestro alrededor y diciéndome al oído: "bienvenido a tu mundo"  sacó un trébol de su bolsillo y aquel duende azul y triste se desvaneció en frente de mis ojos, quedándome allí, mirando el cielo, sonriendo, sin darme cuenta que era uno más  de aquel mágico lugar, con un color encantador - turquesa - mi traje era casi tan reluciente como el del duende azul y mi sombrero tan enorme que parecía volar...


Noche de amor sin fin.

En medio del pensamiento
En una nube de algodón 
Donde te llevas mis suspiros
En cada noche de abril
Todos mis silencios se pierden en ti
En el susurro de tu voz,
Cuando las estrellas en el cielo bailan
Tintineando al son de tus pasos
Perdiendo su reflejo en el brillo de tus ojos,
Cuando la noche sin fin te abraza 
Y se queda prendida en tu cabello 
Mientras majestuosa tú 
Te dejas admirar, 
Plena, sonriente, bella, sensual
Moviéndote al ritmo de las olas 
De aquella mar tranquila y serena
Que parece invitarme a ser parte de ti
Destilando en tu cuerpo fuego y pasión
En esta noche, en que el amor no tiene fin. 


Nunca nos diremos adiós.

*Tú y yo nunca nos diremos adiós*
Simplemente apartaremos nuestros caminos y cada quien tomará su lugar, nunca saldrá de nosotros un adiós, tan solo no te veré más y la fría mañana me sorprenderá solitario en medio de mi habitación, recordando el sonido de tu voz, la simplicidad de tus palabras, la frescura de tu piel.
Nunca diremos adiós, tan solo no caminaré de tu mano, ni tendré el sabor de tus besos, seremos dos extraños que se conocen demasiado y que, ahora viven, lejos de la realidad, lejos del sentir del amor, sin pronunciar ni una sola palabra que se asemeje a un adiós...

Miradas...

*Lo bonito no son los ojos, es la mirada* 
Aquella mirada con la que se ve el mundo, el momento... La vida.
Las cosas simples como así también las grandes cosas, lo que nos rodea y lo que nos lastima.
Aquella que simplemente nos hace perdernos en el tiempo, como aquella que nos estanca en algún momento o circunstancia, pero que siempre no deja de sorprendernos.
Lo bonito no son los ojos, es la mirada, la que nace del corazón y nos demuestra ternura y amor, algunas veces asombro, otras temor...
Aquella que proviene de unos ojos llenos de ilusión, otras del desencanto o el desamor.
Una mirada que nos encanta y cautiva... Que nos da alegría... Y otras que simplemente nos llenan de dolor.


Noche de insomnio.

Esta noche tendré insomnio de tu recuerdo, de tus palabras, de tu tiempo, de ti... 
Extraño tu sonrisa que ilumina mis días 
Tus palabras que guían mi vivir.
Eres una estrella fugaz que viene, pasa, y se va
Dejando en mí una estela de su luz,
Una chispa de su ser...
Que me atrapa, que me cautiva...
Esta noche simplemente tengo ganas de ti...
 

No necesito mas que tus palabras.

No necesito mas silencios que tus palabras,
En mis noches de soledad,
Cuando el desvelo llega como cada noche
Y me hundo sin piedad,
En el baúl de tus recuerdos 
En las horas que parecen no avanzar
Cuando el tic tac del reloj me recuerda
Que los minutos sin ti me hacen desvariar 
En el mar de mis sueños perdidos,
En la aurora que día a día se asoma con un leve respirar,
Mientras quedo aun prendido de los segundos que no pasan
Mientras mis palabras se duermen 
Cuanto tú no estás.


Bienvenidos



A un Rincón de Palabras que echa prosa, pensamiento y/o poesía, nos llevarán a lugares mágicos, lejanos y quizás inciertos, simplemente, por ser lo que son, solo letras del corazón que envuelven Sentimientos puros del Alma mía.

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